Testimonio de Juan

Conocí a Cecilia luego que Alicia, mi señora, en pocos meses de tratamiento con ella, logró dejar de tomar toda la medicación que tomaba por sus múltiples problemas digestivos.

Alicia sufrió desde niña diversos problemas: hernia hiatal, digestión lenta y problemas intestinales. Fue tratada por varios médicos generales y gastroenterologos que le fueron recomendando distintos medicamentos y dietas para aliviar los síntomas. Pero todos sus problemas eran encarados como problemas crónicos con los que debía resignarse a convivir, manteniendo estrictos cuidados de alimentación y medicación de por vida.

Luego de esto la consulte por mis propios problemas de hipertensión,colesterol e hiperinsulinemia por la que estaba tratado hacía casi dos décadas con la misma perspectiva de problemas crónicos que requerían medicación permanente.
Siempre me habían dicho que si adelgazaba y hacia ejercicio podría mejorar, no resolver estos problemas y si bien hice algunas dietas, no lograba sostenerlas porque me gusta comer, cocinar y nunca tuve problemas digestivos.

Así que llegue a Cecilia alentado por la buena experiencia de mi señora, pero sin demasiada expectativa respecto de mis propios problemas. Sin embargo me reconfortó el hecho que desde el primer momento ella me planteo que todos mis problemas podían solucionarse con un cambio en la alimentación y un nuevo enfoque de la misma.

Comencé a informarme sobre la perspectiva de Cecilia sobre la alimentación consciente y la importancia de la desintoxicación, lo cual me llevó a poder hacer cambios drásticos en mi alimentación. Este cambio lo he podido ir haciendo sin prisa y sin pausa, y sin padecerlo demasiado, gracias a que con la guía de Cecilia he podido ir encontrando buenos sustitutos a las cosas que más me gustan y a experimentar una sensación de bienestar que me alienta a seguir este camino.

He podido ir dejando varios de los medicamentos que tomaba y eso me ha hecho sentir mucho mejor y a tener un fuerte sentimiento de gratitud a Cecilia desde el cual surge este testimonio.

Dr. Juan Hebert Elizalde