Testimonio de Alicia

Cuando Cecilia me pregunto si estaba dispuesta a dar mi testimonio de mi experiencia respecto de mi tratamiento con ella me pareció que podía ser útil para ayudar a otros que puedan tener problemas similares a los míos.

Desde chica tengo problemas digestivos. Siendo una bebé ya presentaba síntomas que me llevaban a que luego de tomar la mamadera vomitara la mitad. Luego se me sumaron problemas intestinales y un reflujo que se hizo cada vez más incómodo. A los cuarenta años descubren que tenía una hernia hiatal de tres centímetros no operable. En ese momento me comienzan a medicar para el reflujo y me indican que evitara ciertas comidas como salsas, refrescos, alcohol. A pesar de ello las incomodidades digestivas continuaron. A los cincuenta años me sentía incómoda con siete kilos de más que no podía bajar. Por esta razón y por una curva de glicemia me medican para la Insulinemia, con la cual pude adelgazar con mucho esfuerzo pero que no pude mantener. La médica tratante me planteó que una vez que comenzaba a tomar esa medicación, no la podía dejar. Se sumaban a estas medicaciones otras para la digestión y un regulador intestinal.

Habían pasado ocho años cuando quise investigar nuevamente como estaba mi aparato digestivo. El resultado fue que estaba todo bien pero que en el estómago habían aparecido unos “pólipos fúndicos” inofensivos creados como efecto secundario de lo que tomaba para el reflujo. La gastroenteróloga consultada a partir de que le menciono que cada vez rechazo más las harinas, me manda una ecografía de vesícula y de hígado. Dijo: “seguramente tendremos que sacar la vesícula”. El resultado de la misma fue que la vesícula estaba perfecta y el hígado, lleno de grasa, provocado como efecto secundario de la medicación para la insulinemia.

Cuando le comento a una amiga lo que me estaba pasando, me dice que otra amiga suya tomaba mucha medicación y la había dejado prácticamente toda a partir de un tratamiento con una doctora naturista. Esta doctora, Cecilia Vitola iba a dar una charla sobre alimentación y me estaba invitando a participar de ella. Pedí su teléfono y a la semana estaba teniendo mi primera consulta con Cecilia.

Conocer a Cecilia me lleno de esperanza, alegría, y mucha curiosidad. Con su forma de ser y su energía me mostro un panorama diferente a todos los otros médicos que había visto. Me dijo que si dejaba las harinas, los lácteos y los azúcares iba a poder dejar toda la medicación que tomaba. Parecía mágico! y al mismo tiempo me preguntaba ¿Cómo voy a cambiar mis hábitos de alimentación?! Por ejemplo ¿Cómo iba a dejar mi café con leche de la mañana que era lo que me despertaba?

Esas fueron algunas de las tantas preguntas que me surgieron, pero Cecilia pudo darme las fórmulas para que lo que ella recomendaba se pudiera realizar. Muchas veces me sentí perdida, sin saber qué comer. Esto se fue solucionando de a poco en la medida que ella me pasaba recetas y al mismo tiempo participé de un taller de alimentación organizado por Cecilia con Néstor Palmetti que me brindó una mayor información sobre los beneficios de este tipo de alimentación.

Asistí también a un taller de comida cruda que aumento mi nuevo libro de cocina. A partir de las consultas y la información de Cecilia sumado a los talleres aprendí los beneficios de los alimentos crudos y los alimentos vivos que hoy hacen de mí una persona más sana y feliz.

Pude dejar toda medicación y todos los síntomas antes mencionados desaparecieron a partir de esta nueva forma de alimentarme. Fue un proceso muy interesante de transitar puesto que me permitió sentirme mejor y con más energía. Esto último lo he podido ver con claridad en mi resistencia actual en la natación.
Al principio me asusté por lo mucho que adelgacé, pero luego mi cuerpo se adaptó al cambio y hoy estoy siete kilos por debajo de mi peso anterior, comiendo muy bien y disfrutándolo.

Así que solo puedo agregar: ¡Gracias Cecilia!!! Por tu conocimiento y apoyo, así como también por tu entusiasmo y energía para seguir creando espacios de encuentros y talleres donde compartir esta nueva perspectiva. Creo que esto va ayudar a mucha gente para que sus vidas sean más sanas y satisfactorias.

Psic. Alicia Azuri