La leche de semillas de calabaza es una nutritiva bebida vegetal, destacada por su gran aporte de ácidos grasos linoleicos y linoleicos, zinc, vitaminas A, E y F, magnesio, fósforo y hierro. Prepararla y conservarla durante días en la heladera es una gran opción para nutrirnos de manera sencilla y disfrutable.

Ingredientes:

– 1 taza de semillas de calabaza crudas y peladas
– 2 cucharadas soperas de miel u otro endulzante natural
– 6 tazas de agua
– 1 cucharadita de canela o vainilla en polvo

Preparación:

1. Dejar las semillas de calabaza en remojo durante unas cuatro horas.

2. Añadir todos los ingredientes a la licuadora para batirlos y triturarlos.

3. Si la textura queda muy granulosa podemos pasar la leche por un colador, o a través de un paño muy fino.

4. Añadir canela o vainilla a gusto.

5. Una vez pronta, conservarla en la heladera.

También podemos añadir una taza de almendras crudas peladas o media taza de semillas de sésamo (durante el proceso en la licuadora) para aportar calcio a nuestra preparación.

¡A disfrutar!